Avila

Avila
Meseta Castellana
BIENVENIDO

27/11/07

Machismo en México

Acabo de ver la siguiente noticia publicada en El País:

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Mexico/invierte/machismo/elpepusoc/20071127elpepusoc_1/Tes

México invierte contra el machismo.

El Gobierno de Felipe Calderón destinará 430 millones de euros para combatir la violencia de género
EFE - México - 27/11/2007

El presidente de México, Felipe Calderón, anunció ayer una inversión de unos 430 millones de euros en 2008 para combatir los efectos del machismo en su país, donde al menos 30 millones de mujeres sufrieron algún tipo de violencia en 2006.

El mandatario hizo el anuncio en un desayuno en la residencia oficial con mexicanas para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, celebrado el domingo.
México es “por desgracia, un país con una enorme cultura machista dominante”, dijo Calderón, al revelar que durante el año pasado más de 30 millones de mexicanas, de una población total de 103 millones de personas, sufrió algún tipo de violencia (...)

Los latinos, por desgracia, tienen fama de machistas (en muchos casos merecida). Había oído hablar en este sentido, de otros países situados más al sur, como Colombia por ejemplo. Claudia, ¿Cómo lo ves sobre el terreno? ¿Alguien que quiera opinar?

8 comentarios:

Claudia dijo...

Hola a todos.

Mi querida Silvia, es una realidad terrible. El machismo se expresa de mil y una maneras, aquí, allá y en China. En todos lados. Es violento y es sutil, pero definitivamente es real y muy actual. Las campañas anti-violencia, aquí en México, son cada vez más frecuentes: en programas de T.V., en cine, en radio, en medios electrónicos y escritos, etc. Creo que debe ser muy similar a lo que ocurre en España, por ejemplo. Somos mujeres a fin de cuentas y los hombres machos, son muy machos, también a fin de cuentas. En eso no hay diferencias, sea en una tierra o en otra. Lo que sí es muy importante saber, es que las mujeres tenemos mucho que ver con la perpetuación de este problema, sobretodo a nivel doméstico: por la educación ciega que ofrecemos y porque también somos generadoras de violencia, somos victimarias al mismo tiempo que víctimas. Las cifras duras (y las ocultas) de niños que son maltratados sutil y violentamente por sus madres y/o mujeres que se hacen cargo de ellos, también son escalofriantes. Estamos matando a muy temprana edad el embrión espiritual de los niños. El resultado siempre es el mismo: más violencia que se va a manifestar tarde o temprano, en un grado mayor o menor, en todos esos niños y adolescentes que(no se nos olvide)se harán adultos un día.
Yo soy una mujer que siempre ha estado rodeada de hombres: en mi primer hogar, mi padre y cuatro hermanos (claro, además de mi madre y hermanas); y en mi propio hogar, el que he formado actualmente, porque están mi esposo y dos hijos varones.
Fui niña rebelde(con causa, ¿eh? je-je)y en aquel entonces siempre me gustó más rodearme de niños que de niñas, y jugar las cosas que supuestamente solo eran de los hombres. Ahí empecé. Aprendí a observar a fondo la psique masculina. Eso me ayudó muchísimo de muchas maneras; en algunas cosas me daba ventajas sobre mis amigas, por ejemplo. Pero definitivamente el aprendizaje fue crucial cuando me llegó la hora de buscar pareja, la que fuera más afín a mí esencia. Eso sí, supe una cosa desde muy temprana edad: qué tipo de hombre NO QUERÍA para mí.
Sin embargo, las cosas no solo quedaron a este nivel. Supe también, porque lo había observado detenidamente e infinidad de veces en las diferentes familias a las que había tenido acesso a lo largo de los años, que las mujeres hemos sido cómplices en la formación de hombres machos.
Cuando llegaron mis hijos, tuve (y he tenido) presente mi misión en el tipo de educación que daría a estos dos hombres: nuevos ciudadanos que, en cierto grado, yo he aportado a este mundo. Ahí está, en primera línea, una de las mejores aportaciones que podemos hacer las mujeres a nuestro país o al mundo entero, solo si somos concientes de ello. Empezar por crear conciencia nueva en las mentalidades dentro de casa, y créeme, eso implica rompimientos de viejos esquemas y mucho, mucho tiempo de "talacha" (trabajo diario) en la convivencia del día a día, en donde se deja (con un propósito muy claro que nunca se debe perder de vista) una apertura lo suficientemente amplia para la comunicación, la sensibilización, el razonamiento reflexivo, el diálogo sereno, el debate acalorado de las ideas (aprender a defender las posturas con argumentos), el respeto total al otro, el altísimo valor de pensar bien las cosas y luego actuar, aún cuando fallemos en el cálculo y el resultado, etc. Todo esto y más, ayuda a formar hombres más sensibles. Eso es lo que necesitamos. Hombres sensibles, pensantes, más serenos.
"Lo que bien se mama, no se olvida", dice el dicho. Mis hijos ahora son jóvenes. Están viviendo su adolescencia a plenitud. Aunque es natural "su retiro" voluntario de casa, para marcar ciertas distancias con los padres, todavía existen, de vez en cuando, las conversaciones profundas en uno u otro temas y las expresiones amorosas. Existe la confianza y el respeto real(que no la condescendencia) hacia las mujeres. Tarde o temprano, cuando el fruto madure, va a recordar y vivir todo lo asimilado.
Así lo veo yo.
Daniel Goleman tenía razón: se necesita fomentar y elevar más la inteligencia emocional, tanto en hombres como en mujeres. Debemos reflexionar más sobre nosotros mismos, pero sobretodo, hacerlo con valentía y honestidad. Eso es: honestidad. Todo lo demás, son puras palabrerías.
Hay libro excepcional sobre el machismo: "EL MACHISMO INVISIBLE", de Marina Castañeda. Lo recomiendo, es muy revelador.
Bueno ya me extendí demasiado.
Por ahora, eso es todo.
Un beso para mis "broders" y "sistis" del curso.
Claudia

Cris dijo...

Claudia, me ha encantado tu reflexión acerca de la violencia hacia las mujeres.
Y sobretodo estoy de acuerdo en que las mujeres no son solo víctimas, en muchas ocasiones, lamentablemente, son generadoras puesto que los hijos van a vivir según han sido educados.
Hace poco leí que de padres maltratadores, hay mas probabilidad que salgan hijos maltratadores e hijas que acepten el maltrato como algo "normal" en una pareja.
Conozco mujeres que han sufrido maltrato en la infancia y al observar su comportamiento sobretodo con la pareja al lado, siento escalofríos. Aunque la pareja no sea maltratador físico, la que fué maltratada en su día acepta como algo corriente que le insulte, rebaje, recrimine cualquier detalle, etc.

Y con esto no estoy defendiendo a los maltratadores, lejos de eso! Pero teniendo en cuenta que la mayoría de las mujeres que mueren a manos de sus parejas no habían denunciado o bien habían retirado la denuncia, habría que analizar sus motivos.

Creo que es muy difícil para mi cabeza entender lo que debe pasar por la mente de estas mujeres.

Otra cosa que me crispa es la manera en que se trata este tema. Cuando una mujer es violada, maltratada o asesinada por su pareja, a él se le imponen unos años de condena pero ¿qué se hace para "curar" a ese hombre? Poco y nada. ¿Esperan que por estar 10 o 15 años en prisión se rehabiliten solos? Al fin y al cabo, muchos de ellos solo conocen esa manera de tratar a su pareja puesto que así fueron criados. Considero que nunca es tarde para reeducar.

Vaya, como me enrollo...
Claudia, muchas gracias por la recomendación literaria ¡Ya lo tengo en lista de pendientes de leer!

silvia dijo...

Lo primero de todo, deciros que aquí estamos para hablar ¿no? Ya lo dice el título del Blog, así es que se trata de enrollarse.

Es evidente que no nos libramos del machismo en muchos sitios. Pero como decís, la responsabilidad está en todos y todas. A veces tenemos comportamientos machistas aún siendo mujeres y cuesta, claro que cuesta, cambiar la mentalidad. En ello estamos.
Abrazo
Silvia

Jaime dijo...

Hola. Por ahora creo que soy el único "macho" de la reunión jajaja Gracias Silvia por dejarme leer tu blog ¡Es fantástico!
Quería hacer una pequeña reflexión sobre el tema del maltrato.
Desgracidamente esto ha existido siempre, y nunca se erradicará del todo. Nuestra tarea es que ocurra cada vez con menos frecuencia hasta hacerlo algo marginal, al igual que otros delitos.
Sin embargo tenemos un problema con la legislación actual (al menos en España). No se puede permitir que nos vendan los peines tan bonitos de "ordenes de alejamiento" o "denunciale que la sociedad te ampara" y que luego no sea verdad. Que realmente salga barato pegar, aterrorizar o matar a una persona, sea mujer, niño o, en algunos casos, hombre. Hace mucho tiempo, un exguardia civil jubilado de los que antaño patrullaban los pueblos, hablando de este tema, me dijo que en sus tiempos si una mujer denunciaba malos tratos y habia constancia de ello, la guardia civil visitaba al individuo y le dejaban claro lo que le podia pasar si el hecho se repetía. Era evidente, continuaba, que la cosa no siempre se resolví y acababa de la peor manera, pero en otros casos le metian el miedo en el cuerpo al fulano, y no volvia a reincidir. Es evidente que cierta contundencia no puede ser aplicada hoy en día, pero tampoco debe quedar clara la sensación de impunidad por el delito (¿Cuanta condena les cae?¿10 años? ¿15?¿Y de esos, cuantos pasan realmente en la cárcel?) Para ser mi primer comentario voy a pecar de parecer un fascista, nada más lejos de la realidad, pero este tema me sulfura, porqué no solo está el desgraciado (por no ampliar el adjetivo descalificativo hacia el que todos pensamos) del maltratador, si no también todos esos buitres carroñeros que se lucran de ese tipo de noticias para su propio beneficio (prensa, políticos, abogados, etc)
Por eso a veces me parece que un aviso "serio" por parte de la autoridad hacia el denunciado, tampoco vendría nada mal y haria que alguno se lo pensase dos veces.

Anónimo dijo...

Saludos a tod@s:
Yo recuerdo que en mis tiempos de adolescente (1956), en mi sudamericano país de origen, , el machismo era una cosa natural. La mujer estaba en segundo plano, y si bién ya tenían acceso a la educación superior, no tenían tantas oportunidades como hoy.Una mujer independiente era impensable. Pero, ¿soportaban mansamente esa situación? pués no.
Yo notaba los cambios que se producían en los hombres una vez que se casaban. De novios eran los "reyes" a los que se les hacía creer que gobernaban. Una vez que habían pasado por la vicaría, el Registro Civil y la Luna de miel se producía una transformación tipo Dr. Jekyll, dejaban de ir al café, de visitar a sus antiguos amigos y resignaban el machismo que los caracterizaba. Les habían pasado factura. A veces hasta dejaban el fútbol. Si se les preguntaba que pasaba, agachaban la cabeza y decián...y,no puedo ir.
Muchas veces, la situación de segundonas en las que se las mantenía,las convertía en intrigantes, y en las familias se armaban enormes trifulcas por esos manejos. Era una forma de reclamar su lugar en la sociedad. Las había incluso, que aparentando sumisión al marido, manejaban a travéz de él
la sociedad comercial de la que el esposo era socio. Quiero significar con ello que el machismo nunca se salió del todo con la suya, y que es mejor la situación actual, en la que la mujer ha ganado muchos espacios sociales, por lo menos en el myndo occidental.
Bombing

silvia dijo...

Entre lo de Jaime y lo expresado por Bombing, queda patente que el machismo tiene muchos grados. Aunque llegado un punto, más que machista se es criminal.
Bombing, es triste tener que estar en segundo planopara decidir e influir (aunque el poder pudiera ser mayor en ocasiones).
Saludos a ambos y gracias,
Silvia

Montalbà Bori dijo...

Hola, a todos. Soy la profe y acabo de entrar en este espacio, el de la violencia de género, un poco por casualidad, así que me ha parecido conveniente hacer como acostumbro: un poco de abogado del diablo. Y pregunto: ¿es cierto que, valiéndose de la necesidad de algunas mujeres, otras tergiversan la realidad con el fin de obtener un beneficio económico de su divorcio?, ¿o simplemente para conseguir que el marido, reticente a esa separación que no desea, abandone el hogar? Lo cierto es que me parece ruin que haya quien intente aprovecharse de la necesidad de algunas mujeres maltratadas para manipular a toda la sociedad en su beneficio y que la mayoría calle para no pasar por "facha", ¿no os parece? ¿Cómo lo veis? Por otra parte, las órdenes de alejamiento ¿son una medida de presión efectiva?, ¿evitan realmente la violencia cuando el maltratador desea ejercerla? ¿Cabría una solución mejor, basada en la educación? Besos a todos.

Bombing dijo...

Bombing contestó:
A las dos primeras preguntas contesto: Sí, es muy cierto. Y ello es debido a que, cuando desaparece el amor y la pareja entra en crisis, se pasa al estado beligerante. Ya no se trata de amar al otro, sino de hacerle el mayor daño posible, y es sabido que en el amor como en la guerra, todas las armas son buenas.

La manipulación, o más bién, el intento de manipular a travéz de Asociaciones para la defensa de …………es el deporte nacional de este tiempo. No hay país donde un grupo de delirantes, desocupados y/o buscavidas, con ansias de figuración, se largue a defender cualquier cosa. Por supuesto que los objetivos tras los que se escudan, merecen
el apoyo sin reservas de todo el mundo. Pero la verdad fáctica es bién distinta, los presuntos objetivos son una cortina de ideas que encubre una realidad bastante siniestra.
En cuanto al silencio de la mayoría lo atribuyo a que es— poco menos que imposible— andar detrás de tanto loco suelto. Es mas barato y saludable ignorarlos.

En cuanto a la violencia que ejerce el maltratador, cuando se le canta, me ha hecho pensar mucho. Por de pronto no creo en una solución basada en la educación. El que se larga a maltratar es un terrorista doméstico, y está suficientemente probado que al terrorismo solo se lo combate efectivamente con violencia. Si la violencia es legal, mucho mejor, pero si hay un vacío legal hay que defenderse como sea.

La educación contra el maltrato puede ser útil para aquellas personas que aún no son maltratadotes: si por su cabeza rondan las ideas de la agresión, puede ser posible hacerlas recapacitar. Pero siempre debe mostrársele que hay un ordenamiento legal —cuando lo hay— que castiga esas conductas. ¿Qué sucede cuando no hay ordenamiento legal?, pués la solución es el martillo. La mujer que va a ser agredida debe tenerlo a mano; cuando vea la agresión inminente debe pasárselo al agresor por la cabeza, sin decir; agua va!. La mejor defensa es una ataque preventivo. En estos casos el agresor se desconcierta, y allí es donde la mujer debe remachar la obra pegándole varios martillazos en el cuerpo, si es en la espalda, mejor. Luego se dirá al Juez que fue en defensa propia. Hasta que no exista un sistema verdaderamente útil que proteja a las víctimas, lo dicho: hay que defenderse como sea.