Avila

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Meseta Castellana
BIENVENIDO

11/1/12

ME GUSTAN TANTAS COSAS

Inicié este blog, en Noviembre de 2007, animada por un ejercicio de la Escuela de Escrtitores. Vuelvo a leer y a disfrutar de este post. Y sigo diciendo...

MI ME GUSTA (21/11/2007)

Me gusta el sol del invierno y también el del verano, tocar la hierba húmeda con las manos y la arena del campo o de la playa. Ir a un concierto de Maná y saltar dando botes y palmas en la grada. Escuchar a Take That o a Norah Jones, mientras conduzco o camino de mañana.

Me gusta regar el laurel y el limonero, hablar a la mimosa, a la yuca y al jazmín. Me gusta en la azotea, flotar dentro del agua, mirando al cielo en las noches de verano, dejar que llegue el alba...
Respirar el olor del invierno soleado y el del amanecer en el verano, debajo de una higuera.
Me gusta, de Mérida, recorrer el puente romano ya al atardecer para, después, sumergirme en la cálida y sonora noche en las ruinas del teatro.
Me gusta respirar el aroma de quienes sutilmente dejan un halo de perfume y me dejo impregnar y me quedo con parte de su alma.
Me gusta cerrar los ojos y viajar al patio de mi abuela, ver las hormigas “rojinegras” cómo suben al granado, el olor al esparto de mi abuelo. Me gusta el aroma caliente a torrijas recién hechas, a los guisos al despertar siendo niña en la mañana, a los pimientos, al pisto, a la paella. Me gusta el bocadillo de pan con chocolate, el chicle bazoka y el olor a borrador que tengo en mi memoria. El arroz con leche de mi madre, el “after shave” en los besos de mi padre. Ver una película en un día frío de lluvia. El sabor del las especias, del eneldo, del comino o la canela. El olor de la tierra después de la tormenta.
Me gusta mirar a los mayores sabiendo que son niños y a los niños queriendo ser mayores.
Me gusta disfrutar la calurosa siesta bajo un sauce y también acompañada, jugando a darnos besos y a abrazarnos, como si no importara nada. Me gusta estar sola o rodeada. Me gusta el silencio de mi casa tras una tarde de risas, de bromas y de charla. Me gusta la desgana del verano, bajo la sombra de un libro, sobre la arena y a lo lejos, las olas, ... el agua de la playa.



Me gusta despertar en inglés con la risa de George, me gustan sus tres años que iluminan, en Londres, una gris mañana. Caminar en un lugar en el que nadie me conoce, jugar a imaginar las vidas de las gentes que se cruzan en la calle.
Me gusta la sabiduría de un hombre maduro, la quietud de los silencios, si me envuelve su mirada. Nadar en unos ojos transparentes que desarman, para amarlos, buceando hasta llegar dentro, muy dentro de su alma. Me gusta acariciar el algodón dentro mi cama y respirar el olor de las sábanas azules, profundas como el mar, pero sin algas. Despertar con caricias en medio de la noche, de madrugada, sin prisas, sintiendo que me aman.



Me gusta el olor de mis hijos desde niños, el olor de su pelo, de su ropa, de sus caras. Los ojos risueños de mi niña, y de él, la mirada tan profunda que me abraza .
Me gusta escuchar el cannon de Pachelbel, envolverme en alegría de Haendel, ascender por el Carmina Burana e inquietarme por un Réquiem de Mozart ; tocar el Para Elisa en el piano, rozar las teclas negras jugando a recordar (“La chocolatera”).



Cantar en la butaca, en un concierto, o la melodía principal de un musical. Imaginar que sé la notas, el tono o el compás.
Soñar que cada noche viajo sin alas y volar; mirar por encima de las nubes cuando floto en lo alto de un avión que me lleva muy... muy lejos.
Me gusta ser yo. Me gusta descubrir y disfrutarme. Ser grande porque soy pequeña, enigmática y profunda. Me gusta ser especial y saber de muchas cosas. Contar lo que me pasa, gastar bromas, dar sorpresas, hacer regalos, jugar a ser muchas diferentes.

Me gusta que hoy es un día de noviembre y... que puedo imaginar y desear... que es lo que yo quiero.

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Me gusta este sol de Enero, la luz de la tarde, el horizonte desde mi ventana.
Me gusta la música de los 80, la de los 90 y la que escucho acompañada; que me lleven en mi coche, que lleguen los viernes, que lleguen los lunes, que alguien me espere, tener algo por lo que reir, que mi risa se escuche, que me hagan reir.
Me gustan los abrazos, responder una llamada, cumplir años, dar la mano, dar besos, dormir, despertar, vaguear, tener ganas, olvidar el olvido, recordar poco, querer mucho y saber menos.
Me gusta cada día, venga con el traje que venga, aunque muchas veces me sorprenda y no sepa cómo trepar por él. Me siguen gustando tantas cosas que esto acaba de empezar.
Seguiré...









4 comentarios:

Xavier Rama Andreu dijo...

Me ha parecido muy bonito este post y si es de 2007 quiere decir que ahora aún lo haces mucho mejor.
Felicidades!

silvia dijo...

Gracias Xavier. En aquel entonces decidí empezar a expresar lo que sentía. Estoy contenta de haberlo hecho. Me sirve mucho. La vida me ha ido poniendo a prueba y he dudado de la misma vida, a veces. Ahora, cada prueba, por difícil que sea, me enseña que me gustan muchas cosas y quiero vivirlas. Un abrazo...

EmiliLlopi dijo...

Opino como Xavier. Qué gusto leerlo.

silvia dijo...

Reitero el comentario anterior. Seguimos poniéndonos a prueba. Las personas pensamos una cosa, decimos otra y hacemos otra diferente a las anteriores. Así van las cosas por el mundo. Abrazo.