Avila

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Meseta Castellana
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19/3/08

ENCONTRÉ VAGANDO ENTRE LAS NUBES

"Encontré vagando entre las nubes,
mariposas con alas de rocio,
gotas salvando el verde de las hojas,
arroyos de aguas retenidas.
Lágrimas de azucar
endulzaron mi tristeza
transformándola en alegría
recordada"
A mis padres que
estan vagando entre las nubes.
Dolors
Escribí este pequeño poema después de andar rebuscando en la casa donde habitaba mi madre.
Aún no la hemos acabado de vaciar, hace casi un año que nos dejó y cuesta hacerse a la idea, así que voy poco a poco...sin prisa.Me tocó esta tarea.

Ayer, después de vaciar unas cajas encontré dos libros : uno de la Ed. Losada edición de 1.957, el año en que nací, y una novelita creo que de la misma época, no figura el año, de la Ed. Senen Martí ( Ávila)
Cada vez encuentro una nueva sorpresa. Mi madre guardaba con cariño todos los libros.Mi padre era impresor ( trabajó toda su vida en una imprenta). Mis hermanas y yo heredamos su pasión por la lectura.
Cuando podemos estar juntas, recordamos las veces que comentabamos las lecturas, como cuídabamos los libros que nos traía, recién salidos de la imprenta ( teníamos que devolverlos) y como nos peleábamos por leerlos.
Bueno he encontrado dos tesoros...
HABLANDO DE TESOROS, uno de los que guardo y releo muchas veces es el nº 2 de la Revista de Occidente, un original de 1.923. Lo compré en Segovia, en el museo de Antonio Machado. No me llegó el presupuesto para más.

Os he escaneado una página: si haceis doble "clik" encima, podreis leer los escritos de J.Ramón Jimenez.
Si os apetecen más hojas, pedid y aparecerán...

2 comentarios:

Jose dijo...

Muy emotivo el poema, especialmente depues de leer la dedicatoria.
Desde luego vaciar una casa, la casa de los padres genera emociones muy diversas y sentimientos contradictorios. Siempre sales de ese lugar con el alma muy pellizcada.

silvia dijo...

Vaciar, siempre, vaciar lo que sea: una casa, el corazón, el alma de sentimientos... sin haberlo elegido, es algo doloroso. Por donde vas vaciando el alma y el corazón se queda encogido por ese extremo. Aunque se ensanche, porque lo vayas llenando de nuevo, siempre será por otro lado.